El Alcohol en la Nutrición

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Se van acercando fechas señaladas, e incluso de gran importancia para muchos canarios, ¡llega el Carnaval! Y con él unos cuantos días de fiesta, risas y alcohol, lo que consecuentemente deriva en cansancio, resaca y malnutrición. En esta ocasión me gustaría explicarte cómo actúa esta sustancia en nuestro organismo, qué repercusiones puede tener un consumo excesivo y cómo controlarlo.

Cuando hablo de alcohol hago referencia al etanol o alcohol etílico, resultado de la fermentación del azúcar, y antes de nada debo aclararte, no es un nutriente. Las bebidas alcohólicas presentan un valor calórico de 7kcal/g de etanol y se conocen como calorías vacías pues no aportan nutrientes al organismo y no es esencial para la vida.

Si es cierto que el consumo moderado del alcohol se considera inofensivo e incluso recomendable en algunos casos, por ejemplo, se acepta que está asociado con un menor riesgo de padecer enfermedad coronaria. Esto es debido a su efecto sobre el metabolismo de la lipasa hepática y la lipoprotein-lipasa, el aumento del colesterol HDL y la inhibición de la agregación plaquetaria. Pero, ¿qué significa un consumo moderado?

Es aquella ingesta de etanol que no supere los 30-40g al día, es decir, que no suponga más del 10% del metabolismo basal, y que preferiblemente sean bebidas no destiladas y de baja graduación alcohólica. Es por ello que la más recomendada es el vino tinto, pues además se ha demostrado que la presencia de sus flavonoides la hace una bebida muy rica en antioxidantes, en concreto en resveratrol, el cual posee actividad quimiopreventiva contra el cáncer, además puede prevenir la tendencia trombótica y reducir la mortalidad por enfermedad coronaria.

Sin embargo, en ocasiones es complicado establecer la frontera entre consumo moderado y excesivo pues va a depender mucho de la predisposición genética a la mayor o menor susceptibilidad al alcohol, a la cantidad, calidad y momentos de consumo y a la propia alimentación del individuo. El consumo excesivo conduce a la aparición de enfermedades graves, muchas de ellas debido a la malnutrición, la cual suele estar causada por:

  • Dieta insuficiente, debido a la disminución de apetito por el excesivo aporte energético por el alcohol o a problemas digestivos como gastritis o duodenitis, entre otros.
  • Dieta selectiva, se ha visto que puede existir una relación directa entre consumo de alcohol y productos grasos o azucarado y, que individuos que consumen el 30% o más del total de calorías diarias recomendadas en forma de alcohol tienen una alta probabilidad de ingerir menos cantidad de hidratos de carbono, proteínas, vitaminas A, B y C, y minerales como el calcio o hierro.

Es por ello que una dieta desequilibrada junto con el consumo de alcohol derivará en una hipofunción digestiva y absortiva, y una disfuncionalidad metabólica que llevará a:

  • Alterar el equilibrio de la glucosa en sangre pudiendo causar hipoglucemias severas.
  • Producir infiltración de grasa en el hígado o esteatosis hepática.
  • Disminución de la absorción de ácido fólico, zinc, selenio y vitamina B1 y, aumento de la excreción urinaria de vitamina B6.
  • Reducción de las concentraciones plasmáticas de vitamina A y E.

En resumen, el consumo excesivo de alcohol puede causar desequilibrios energéticos y deficiencias nutriciones varias, y sin embargo, llevar a la desnutrición en alcohólicos severos, y a obesidad en bebedores fuertes pero no adictos.

Así que no olvides tener en cuenta que si vas a consumir alcohol y quieres evitar el cansancio, los problemas digestivos, el dolor de cabeza, aumento de peso o desnutrición debes:

  • Alimentarte correctamente, sigue una dieta variada y equilibrada y consume alimentos grasos ya que bajarán la tasa de metabolismo del alcohol.
  • Beber agua, el alcohol produce deshidratación y trae consigo las cefaleas.
  • No tomar medicamentos, pues el alcohol puede competir con los fármacos por la utilización de la misma ruta metabólica y traer consigo efectos severos sobre la salud.
  • Consumir alimentos ricos en vitaminas A, B1, B6, calcio y ácido fólico, o toma suplementos ocasionalmente si tu dieta no es suficiente.
  • Descansar, el organismo necesita restaurar el equilibrio y el daño tisular producido por el etanol.

Ahora sabiendo a lo que te atañes, ¡disfruta de las fiestas, pero consume con cabeza!