Alergia al Látex

Compartir

La salud sexual implica un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad  así como la seguridad en sus relaciones. Para ello, el método recomendado como más eficaz es el preservativo, que se puede usar tanto para prevenir las ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) como para evitar embarazos no deseados.

El preservativo es una funda, por lo general de látex, que se coloca sobre el pene, impidiendo el paso del semen. Se han usado a lo largo de la historia cambiando métodos y materiales de fabricación.

Su uso no es limitado al sexo masculino, puesto que para las mujeres también existe un preservativo femenino que funciona de manera similar y con niveles de eficacia muy parecidos.

Pero, ¿y si somos alérgicos al látex?

Actualmente existe una gran variedad de profilácticos, por lo que si tenemos alergia al látex podemos elegir entre preservativos de poliisopreno, de poliuretano, de nitrilo o de resina sintética, siendo todos ellos igual de seguros. Estos preservativos sin látex permiten tener una vida sexual igualmente segura a aquellos que padecen alergia a dicho componente.

La alergia al látex aparece con el contacto reiterado con este material y las consecuencias suelen ser: urticaria, eczemas, rinitis, conjuntivitis, asma, entre otras. En el caso de las relaciones sexuales, si la alergia está muy avanzada, aparece la sensación de picor e inflamación en la zona genital, además de la posible aparición de urticaria por fuera de esta zona. Si la alergia es menor, las consecuencias se retrasan un poco más en el tiempo.

En el caso de pacientes con esta patología, en la medida de lo posible, es importante hacer tratamiento preventivo evitando el contacto con este material. Para aliviar las consecuencias, siempre consultando previamente con un profesional, se suele recomendar el uso de antihistamínicos u otros medicamentos dependiendo de la gravedad de la reacción.

Siempre hay alternativas para una vida sexual segura, libre de ETS.

Dejar respuesta