Manejo de la diabetes en la infancia

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NIÑOS MENORES DE 1 AÑO:

En esta etapa, los padres se ocupan del cuidado del niño con diabetes. Este cuidado genera mucho estrés en los padres debido a que los niños pequeños tienen un alto riesgo de hipoglucemia ya que no presentan la respuesta adrenérgica clásica y no pueden expresar los síntomas. Además, como a esta edad el cerebro se encuentra en desarrollo, las consecuencias de las hipoglucemias pueden ser más importantes que las observadas en niños mayores.

NIÑOS DE ENTRE 1 Y 3 AÑOS:

La principal preocupación hacia este grupo son las frecuentes hipoglucemias por la negativa de los niños a comer. En niños con mal comportamiento puede ser dificultoso distinguir entre los síntomas de hipoglucemia y las manifestaciones de mala conducta. Por lo tanto, se debe educar a los padres en la necesidad de controlar los valores de glucemia en estos casos.
Algunos padres pueden volverse sobreprotectores e impedir el desenvolvimiento normal de los niños, por lo que es muy necesario el soporte del equipo de educación diabetológica.

NIÑOS EN EDAD PREESCOLAR Y ESCOLAR, ENTRE 3 Y 7 AÑOS:

En esta etapa, el niño desarrolla habilidades mayores pero aún no está en condiciones motoras y cognitivas de participar de manera activa en la mayoría de los aspectos del cuidado de su enfermedad. Es importante recalcar que se debe estimular al niño para que participe en sus mediciones de glucemia y enseñarle a contar hidratos. La mayor parte del tiempo, los padres brindan el cuidado a estos niños, pero también se debe instruir a sus educadores y a las enfermeras de las escuelas. En este grupo también son importantes las hipoglucemias debido a la ingesta y la actividad física variables, y el temor a sus consecuencias irreversibles.

NIÑOS EN EDAD ESCOLAR ENTRE 8 Y 11 AÑOS:

En general pueden iniciar la aplicación de insulina y el control de la glucemia por sus propios medios, siempre bajo la supervisión de los mayores. Muchos niños de esta edad usan bombas de insulina y realizan ellos mismos sus ajustes de dosis según la ingesta. Varios estudios han mostrado que la independencia temprana a esta edad en la toma de decisiones se asocia con peores controles metabólicos, por lo que se recomienda una supervisión estrecha de los padres.
En esta franja etaria es importante estimular la asistencia a la escuela regularmente y participar de las actividades recreativas y deportivas para favorecer la integración con sus compañeros.

ADOLESCENTES:

La adolescencia es un periodo de muchos cambios biológicos, con la consiguiente adquisición de madurez física, cognitiva y emocional. El adolescente lucha para tener su identidad.
En esta etapa, los cuidados de la diabetes pueden ser interpretados por el adolescente como una barrera para obtener su libertad. En general, esto lleva al empeoramiento de los controles de glucemia.
Debido a que los adolescentes ya han desarrollado varias habilidades de adulto, es frecuente que los padres se desliguen totalmente del cuidado de la diabetes. Ésta es una idea errónea ya que a pesar de que son capaces de llevar a cabo su cuidado, precisan de la supervisión de un adulto para conseguir metas más óptimas en el tratamiento.

Fuente: “Diabetes: Guía práctica de manejo en niños y adolescentes.” ACINDES: Asociación Civil de Investigación y Desarrollo en Salud.