Hablemos de Colesterol

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El colesterol es una sustancia grasa que se encuentra en el plasma sanguíneo, necesaria para el normal funcionamiento del organismo. La mayor parte se produce en el hígado y el resto proviene de algunos alimentos.

Ejerce tres funciones principales sobre nuestro cuerpo:

  1. Forma los ácidos biliares, los que componen la bilis, necesarios para la absorción de las vitaminas liposolubles e imprescindible para la digestión de las grasas.
  2. Es transformado por la luz solar en vitamina D, que es la encargada de aportar calcio a los huesos, jugando un papel importante en los sistemas nervioso, muscular e inmunitario.
  3. Las hormonas sexuales y tiroideas son una consecuencia del colesterol.

Existen dos tipos de colesterol, el de baja densidad (LDL) y el de alta densidad (HDL), cada uno con funciones diferentes.

El de baja densidad, también conocido como colesterol malo, se encarga de transportar el colesterol nuevo desde el hígado hacia todas las células del organismo. Se le dice colesterol malo porque se deposita en las paredes de las arterias formando placas de ateroma (lesión que se produce por la aparición de un “abultamiento” en la pared interna de una arteria. Su aparición hace que el diámetro de la arteria se reduzca dificultando el paso de la sangre).

En cambio, el de alta densidad, coloquialmente el colesterol bueno, recoge el colesterol no usado y lo devuelve al hígado para el almacenamiento o excreción al exterior mediante la bilis.

Los niveles de colesterol recomendados son, para el colesterol LDL: menos de 100 mg/dl, para el colesterol HDL: más de 35 mg/dl en el hombre y 40 mg/dl en la mujer; y el total debe ser menor a 200 mg/dl.

Tener unos niveles altos de colesterol implica un riesgo de sufrir un infarto de miocardio elevado. A esto se le suman los malos hábitos como: comer muchas grasas dañinas, como las saturadas, realizar poca actividad física y fumar.  Otro factor que puede llegar a provocar unos valores elevados de colesterol es el hereditario.

Existen mitos sobre el colesterol y la alimentación que es importante tener claros:

  • El colesterol no es malo, si se encuentra dentro de los valores indicados. Es una sustancia necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Lo importante es tener clara la diferencia entre el “bueno” y el “malo”, ambos, en unos índices normales, necesarios.
  • Las grasas tampoco son malas. Mientras no cometamos excesos, podemos consumir una cantidad adecuada de grasas en nuestra dieta, ya que aportan los nutrientes necesarios.

3 tips para llevar una vida sana sabiendo todo lo anterior:

  1. Es importante la actividad física.
  2. No debemos eliminar del todo las grasas.
  3. Debemos llevar una alimentación sana pero equilibrada donde no falte nada.

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