¡Hola Sol!

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Se acercan las vacaciones de Semana Santa y con ello el tiempo de desconexión, frecuentemente en la playa o la montaña, dos de los lugares con más riesgo para nuestra piel por la alta exposición al sol que esto conlleva. Para prevenir daños, es importante llevar la piel preparada, es decir, exfoliada, bien hidratada y protegida.

A la hora de decantarnos por qué protector escoger, es útil saber que existen dos tipos de protección:

Filtros físicos, que reflejan toda la radiación solar impidiendo que penetre en la piel

Filtros químicos, que absorben la radiación solar y la transforman en energía no nociva para la piel

Debemos tener en cuenta la aplicación del protector adecuado a nuestro tipo de piel y no utilizar los del año pasado, ya que suelen perder sus propiedades. Es imprescindible aplicarlo media hora antes de la exposición, para que pueda ser fijado o absorbido por nuestra piel asegurándonos, por tanto, de que la protección sea la correcta. Durante la exposición, es básico mantenernos debidamente hidratados bebiendo mucha agua y repetir la aplicación de la crema protectora cada hora.

Existen en el mercado multitud de protectores con una extensa gama para cada zona específica de nuestro cuerpo, todos ellos importantes por igual. Además del corporal, hay protección específica para el rostro, cuello y escote, para el cabello y para los labios. Todas esas zonas son sensibles a la exposición solar y a veces son olvidadas. El pelo sufre, se encrespa y se estropea con el sol. Además, la primera zona que llega a calentarse es la cabeza, por lo que es recomendable utilizar sombreros, gorras o pañuelos para cubrirlo. Por otro lado, las barras protectoras labiales hacen que nuestros labios no se vean obstruidos y los mantengamos hidratados.

El cuidado de la piel debe seguir después. Una ducha es muy beneficioso para limpiarla adecuadamente y eliminar los restos de crema solar que puedan quedar. Es aconsejable utilizar geles neutros y después aplicar un aftersun para seguir protegiendo y reparando la piel después de tomar el sol.

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