Hongos en las Uñas

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Las uñas se encuentran en las regiones distales de los dedos y están formadas por células muertas endurecidas junto a queratina (proteína compuesta por cisteína). El ritmo con el que crecen varía según el dedo y según la persona, influyendo también otros factores como la edad, la estación del año, la cantidad de calcio y los factores hereditarios. Las de las manos tardan unos seis u ocho meses en crecer completamente, sin embargo, las de los pies, unos doce o dieciocho.

Las uñas pueden ser afectadas por distintos desequilibrios, como pueden ser los hongos, que se pueden diagnosticar atendiendo al aspecto de la uña.

Los hongos son una enfermedad frecuente (onicomicosis) que, por lo general, afecta a las uñas de los pies. Empieza siendo una mancha blanca o amarilla debajo de la punta de la uña, pudiendo llegar a decolorarla y engrosarla según avance, causando también debilidad y descamación. El hongo puede llegar a causar dolor, por lo que es conveniente tratarlo a tiempo, antes de que se complique.

El hongo llamado dermatofito es la causa más frecuente de hongos en las uñas, aunque las levaduras y mohos también pueden provocar infecciones. Este tipo de infección puede darse a cualquier edad, pero es más frecuente en los adultos mayores. Conforme la uña va envejeciendo, se va volviendo más frágil, seca, agrietada, etc. Puede contagiarse de una uña a otra, pero es difícil contagiarse de otra persona.

Factores que aumentan el riesgo de hongos en las uñas:

  • El propio envejecimiento, debido a la circulación sanguínea reducida, más años de exposición a los hongos y crecimiento de uñas más lento
  • La sudoración intensa
  • Caminar descalzo en lugares públicos húmedos.
  • Tener una pequeña lesión en la piel o las uñas o una enfermedad de la piel, como la psoriasis o pie de atleta.
  • Tendencia a tener una mala circulación sanguínea y la función nerviosa de manos y pies alterada.
  • Problemas de circulación o un sistema inmunitario debilitado.

¿Cómo prevenir los hongos en las uñas?

  • Cortando las uñas en forma recta, suaviza los bordes con una lima y lima las áreas gruesas. Desinfectando los alicates de uñas después de cada uso.
  • Usando calcetines que absorban el sudor o cambiándolos durante el día.
  • Eligiendo calzados fabricados con materiales que permitan que la piel respire.
  • Descartando los calzados viejos o tratándolos con desinfectantes o polvos antifúngicos.
  • Utilizando calzado en las zonas de piscina y los vestuarios.
  • Eligiendo un salón de uñas que utilice herramientas de manicura esterilizadas para cada cliente.
  • Evitando esmalte de uñas ni uñas postizas.
  • Lavando las manos después de tocar una uña infectada.

Ante cualquier duda, consulte con un profesional.

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