La importancia de una correcta alimentación desde la infancia

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Desde hace décadas la relación nutrición-salud se ha ido estableciendo cada vez con mayores evidencias. De tal forma que hoy podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que los estilos de vida y los hábitos alimentarios de las distintas sociedades determinan en buena parte su salud y previenen o promueven la aparición e incidencia de determinadas patologías crónicas: cáncer, obesidad, diabetes, osteoporosis, etc. Estas patologías, que se establecen definitivamente en la edad adulta, sin embargo, comienzan a desarrollarse en las primeras etapas de la vida.

Desde este prisma, resulta de gran interés alcanzar un desarrollo y avance en los estudios que determinan cuáles son las necesidades nutricionales a lo largo de la infancia, y cómo satisfacerlas plenamente.

La alimentación del niño debe lograr dos objetivos básicos:

– Cubrir las necesidades energéticas, plásticas y reguladoras que permitan el crecimiento y desarrollo óptimo en cada etapa.

– Evitar carencias y desequilibrios de nutrientes.

Estos dos objetivos fundamentales, están ligados a la prevención de patologías crónicas del adulto, y por supuesto, a la promoción de la adquisición, desarrollo y asentamiento de correctos hábitos alimentarios, que acompañen al niño durante toda su vida.

En Esencia de Salud tratamos todos estos aspectos, dando una visión integrada con los cambios fisiológicos y la realidad psicosocial durante la infancia y la adolescencia, y las particularidades nutricionales que estas etapas plantean, según las evidencias actuales y el escenario de nuestros hábitos alimentarios.