La rehabilitación

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El cuerpo es nuestro motor para poder afrontar nuestro día a día, así que un correcto cuidado es muy importante, siendo el factor de la prevención lo mejor para el estrés del cuerpo.

Cualquier ejercicio físico puede lesionar nuestras articulaciones, músculos y tendones. Si generas tensión en el cuerpo después de haber estado en reposo, probablemente tengas alguna lesión ya que nuestro cuerpo necesita de un tiempo de adaptación. En el caso de comenzar con un deporte específico, necesitaremos contar con un pre-calentamiento antes del comienzo de un esfuerzo al que el cuerpo no está preparado.

Aquí es cuando aparecen los ejercicios terapéuticos. Tras un largo proceso de inactividad del cuerpo o alguna parte de este, se necesitará de un proceso de rehabilitación. Cuando son problemas severos como una parálisis, el cuerpo necesitará de un mayor tiempo de recuperación con ejercicios de rehabilitación, en cambio si son tras un proceso de alguna lesión de alguna articulación, normalmente consta de menor tiempo para su recuperación.

La respuesta del cuerpo a una lesión se considera muchas veces como un proceso de destrucción, pero esto sólo es cierto si si se establece alguna alteración grave, como una necrosis. En la mayoría de las lesiones, la fase destructiva finaliza rápidamente, y una vez estabilizada la lesión, el cuerpo comienza el proceso de reparación. Este puede ser doloroso, pero en realidad es una prueba de que los tejidos estan activos.