Las Proteínas Vegetales, entrevista a nuestra nutricionista

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Como anunciábamos ayer, a lo largo de los próximos días se desarrollarán en COFARTE unas Jornadas sobre productos saludables en las que cada día nos centraremos en un grupo de alimentos concreto.

Hoy, en la jornada dedicada a las PROTEÍNAS VEGETALES, queremos resaltar la importancia de reducir el consumo de proteínas animales aumentando la ingesta de proteínas vegetales y para ellos hemos entrevistado a nuestra nutricionista Ana Yurena Hernández.

¿Se consumen demasiadas proteínas animales en nuestro entorno?

Desgraciadamente sí. En general, en los países desarrollados la mayor parte de la población consume más proteína de la que necesita. En nuestro país la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) advierte que nuestra sociedad  come demasiada carne y pocas frutas y hortalizas, alejándose así del patrón deseable de dieta mediterránea. El consumo de productos cárnicos en España asciende a más de 150 gramos diarios, frente a los 40-70 gramos/día recomendados.

¿Qué efectos tiene este hábito en nuestra salud?

Pues podríamos decir que comer proteína animal en exceso puede llevar a padecer problemas de salud como obesidad, cardiopatías o problemas renales. Y esto es debido a que su consumo se relaciona con una mayor ingesta calórica, de grasas saturadas, de colesterol y  de sodio. Es por esto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un menor consumo de carne en los países desarrollados como mecanismo transformador hacia una alimentación más saludable.

¿Cómo podemos saber cuánta proteína comemos?

Cuando una persona come cada día carnes y derivados, pescados, huevos, y lácteos,  muy probablemente su ingesta de proteína animal es mayor de la que su organismo necesita. Y es que las recomendaciones de ingesta proteica diaria para una persona adulta sana se sitúan entre 0,8 y 1 g de proteína por kilo de peso (lo que corresponde al 12-15 % del aporte energético total del día). Es decir para una mujer de 60 kilos su ingesta recomendada es de 60 g de proteína al día. Esta cantidad se puede alcanzar tan sólo entre el desayuno y el almuerzo con un vaso de leche, dos yogures, dos lonchas de jamón, cuatro rebanadas de pan, un filete de carne y un trozo de queso.

¿De qué manera se podría equilibrar este consumo?

El consumo de proteínas debe tener una relación adecuada entre proteínas vegetales y proteínas animales, que debe ser mayor que uno en una dieta equilibrada, a favor de las proteínas vegetales. Esto desgraciadamente no se cumple en nuestro entorno. Y  tiene una fácil solución: incluir en nuestra dieta alimentos ricos en proteínas vegetales, reduciendo la ingesta de proteínas animales.

¿Nos podrías dar algún ejemplo de alternativas saludables al consumo proteico de origen animal?

Si bien es cierto que las proteínas de origen vegetal (legumbres, cereales y frutos secos), normalmente son proteínas de bajo valor biológico, si tomamos legumbres combinadas con cereales o cereales mezclados con frutos secos obtenemos proteínas con un aporte completo de aminoácidos esenciales. Aparte de los platos tradicionales de nuestra cocina, como las judías o lentejas con arroz, en la actualidad podemos encontrar numerosas alternativas a las proteínas animales que suponen una forma óptima de conseguir una dieta más variada y saludable como el seitán (alimento originario de Japón, derivado de la proteína del trigo, el gluten, y es conocido también de forma común como “carne vegetal”), el tempeh  (producto resultante de la fermentación de granos de soja enteros por el moho Rhizopus, que aparte se ser una fuente interesante de proteínas con una buena composición de aminoácidos esenciales, aporta vitamina B12, ausente en vegetales y potencialmente deficitaria en la dieta vegetariana) o el  tofu  (cuajada de la leche de soja con alta riqueza en proteínas de buena calidad).