Lavarse los dientes

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Crear un hábito a un niño es mucho más fácil que hacerlo con un adulto. Si además lo hacemos de forma divertida y amena la adquisición de su nueva conducta será aún más rápida.

La higiene personal es un hábito que adoptamos desde pequeños, una vez interiorizado lo realizamos de forma automática, por eso cuanto más hábitos saludables inculquemos a los más pequeños más actos saludables harán sin que les genere esfuerzo.

La edad de comienzo puede oscilar entre los 2 y 3 años, al principio necesitarán de nuestra ayuda. Es un mito que los niños no necesiten cepillar sus dientes mientras sean de leche, se recomienda que el cuidado dental comience pronto para consolidar el hábito más rápido y prevenir que afecciones que puedan generarse en los dientes de leche se transmitan a los permanentes.

 

Hay varias cuestiones que motivarán al niño o niña a realizar la acción.

Materiales

  • Tener un cepillo de dientes atractivo, recuerda que sea de cerdas suaves y del tamaño adecuado.
  • El dentífrico también puede ser motivador para el niño. La Academia Estadounidense de Dentistas recomienda que el niño tenga dos años para comenzar a utilizar dentífricos con flúor. La cantidad que use de pasta de dientes debe ser pequeña, del tamaño de un guisante.

Cepillado

  • Los dentistas sugieren que el cepillado dure unos 2 minutos y que se realice 2 veces al día.
  • Acordarse de limpiar la lengua de los niños, ya que alberga gérmenes y si no se limpian las bacterias que quedan ahí pasan a los dientes.
  • No comer nada después de los cepillados, se recomienda sólo ingerir agua.

El “Síndrome del biberón” se considera una de las causa principales que genera caries entre los niños. Darle el biberón antes de dormir o dejar que se duerma con el biberón en la boca puede deteriorar y debilitar los dientes del infante, lo que propiciaría caries.

Aprendizaje

  • Se su patrón de referencia, los más pequeños aprenden por imitación, copiarte mientras realizas la actividad con él puede ser divertido para los dos.
  • Explícales como deben hacerlo (abre la boca, el cepillo en los dientes así, izquierda…) puedes cantarles incluso una canción mientras lo hacen y jugar con el espejo a conocer las partes de la boca.
  • Motivar al niño, les encanta hacer cosas de mayores y lavarse los dientes es una de ellas, recordárselo lo hará sentirse con ganas de hacerlo.
  • Reforzar al niño, si este hábito se inculca desde muy pequeño los reforzamientos que necesitamos para el niño son frases que reflejen lo bien que lo está haciendo, sonrisas, y contacto con él.
  • Acostumbra al niño a la rutina diaria, intentar que el cepillado sea todos los días a la misma hora.