Niños y deporte: ¿Qué tipo de padre eres?

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Es indiscutible que los padres deben ser los mayores responsables sobre la educación de sus hijos en todos los ámbitos, y fomentar una vida activa y saludable a través de actividades deportivas. ¿Y sabemos hacerlo? En Esencia de Salud nos hemos preguntado acerca de las diferentes relaciones que se establecen entre adultos y niños en este sentido y cómo nuestra forma de enfocar una actividad afecta a los más pequeños, y hemos hecho una clasificación por tipo de conducta:

  • Padres desinteresados e indiferentes: Despreocupados con las actividades deportivas y físicas. Se asocia a padres carentes de interés por las mismas y apuntan a sus hijos a algunas actividades para tenerlos entretenidos mientras ellos pueden ocupar su tiempo en otra cosa y no en formar parte de su iniciación en el mundo deportivo.
  • Padres sobre protectores: la insistencia de estos padres en que sus hijos no realicen actividades deportivas para que no se lesionen conlleva,posiblemente, a crear un rechazo por parte de los niños hacia ese deporte en concreto. No son capaces de ver los beneficios del mismo y existe una continua amenaza de cortar con la actividad física. Tienen miedo de los peligros asociados. Lo único que consiguen con dicha actitud es suprimirle los derechos de juego, diversión y relación con otros niños de sus propios hijos.
  • Padres críticos: Existen muchas variaciones de este comportamiento pero,en general, son padres que critican una y otra vez a sus hijos y los menosprecian. Para estos padres, nunca son suficientes los logros conseguidos por sus hijos lo que puede crear a los niños una alteración en su estado anímico modificando y cambiando la relación niño-actividad.
  • Padres deportistas: padres que han tenido su vida ligada a un deporte en concreto, tanto si han tenido éxito como si no. Dos tipos:
  1. Padres deportistas de élite: motivan a sus hijos a seguir con la tradición familiar. Se sobre valoran todos los resultados y el llegar a la alta competición como consecuencia del modelo de los padres.
  2. Padres deportistas frustrados: podríamos considerarlo también una derivación de los padres críticos. Dichos padres quieren que sus hijos alcancen metas y objetivos que ellos no han conseguido. Escogen el mismo deporte para sus hijos en el cual ellos fracasaron,sin contar con los niños. Los padres intentan incentivarlos sea como sea y a través de cualquier medio para que los hijos compartan su preferencia. Gracias a esta actitud, los niños suelen crear un rechazo hacia el deporte favorito del padre.
  • Padres fanáticos y vociferantes: este perfil de padre está relacionado con los padres críticos pero esta vez la crítica no va dirigida sólo a los niños sino a todo el entorno que, según ellos, no ayudan a la victoria de su hijo, lo cual es lo más importante en el terreno de juego. Para estos padres todo vale. Se sientan cerca, en primera fila, para poder gritar y protestar deforma continuada. No existe para ellos el respeto a los árbitros y jueces, utilizando vocabulario hostil (incluso a veces contra su propio hijo). La protesta es su mecanismo de ataque y ve con buenos ojos las trampas, los engaños o la violencia mientras conlleve a una victoria merecida o no.
  • Padres entrenadores: su regla fundamental es el entrenamiento duro,dejando totalmente a un lado el placer del juego. Exige un excesivo entrenamiento en el niño que ni su mente ni su físico puede aguantar ya que ve en el deporte un futuro próximo para su hijo. Además, desatienden y contradicen los consejos de los entrenadores y maestros lo que causa confusión en los niños. Estos padres proporcionan a los jugadores una continua avalancha de instrucciones.
  • El padre representante: Se ocupa de todo lo que tenga que ver con el ámbito deportivo de su hijo sólo basándose en cuestiones económicas. Se podría considerar como un manager deportivo. Si localizan en sus hijos buenas cualidades las cuales puedan servir para insertarlos en una entidad deportiva o club, hacen lo posible para ofrecer esos derechos a cambio de una buena remuneración. El interés, deseo o diversión del niño queda en segundo plano.

Muy lejos del modelo de padre ideal, en todos los casos anteriores no se tienen en cuenta las necesidades básicas de los niños: jugar, divertirse y aprender buenos valores. Son los niños lo esencial y todos deberíamos procurar acercarnos al modelo de padres deportivos, fomentando la participación, apoyando la actividad física sin violencia, sin faltas de respeto y sin rencor. Padres conscientes de que la actividad física es una forma de interacción con compañeros y trabajo en equipo. En definitiva, padres que ponen los intereses del niño antes que los de ellos mismos, enseñando a sus hijos a ganar con humildad y a perder con deportividad y, además, a respetar las reglas. De esta manera estaremos ayudando a nuestros hijos acrecer sanos física y mentalmente.