Recupérate de los excesos del verano

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Llegan el fin del verano y la vuelta a la normalidad. Vuelta al cole, al trabajo, a los estudios, al hogar y a la rutina, en definitiva. Las vacaciones deberían habernos servido para reponer fuerzas. Pero hayamos vuelto más o menos llenos de energías, también traemos con nosotros las consecuencias de habernos relajado en exceso. Y, en especial, con la alimentación. Estamos acostumbrados a que, para disfrutar, hemos de permitirnos gustos en la mesa. Unos gustos que, por lo general, no suelen ser ligeros; y, en ocasiones, tampoco son demasiado saludables. Si sumamos que, posiblemente, nos hemos dejado caer en la tentación de dormir más, hemos pasado más tiempo en el sofá y hemos disfrutado de algunas siestas, el fin del verano nos trae, de regalo, unos kilos de más. Es bueno comenzar una dieta para recuperar tu salud tras el verano.

Cómo recuperar tu salud tras el verano

No se trata simplemente de hacer dieta para perder kilos. Se trata es de limpiar nuestro organismo de los excesos. Es posible que, durante los meses previos a las vacaciones, hayas hecho dieta. Luego, durante las vacaciones, te has relajado y has sometido a tu organismo a unas comidas y rutinas para las cuales no estaba preparado. Lo peor es que nos queda un largo y duro septiembre, en el cual habremos de remontar y retomar una serie de obligaciones, en muchos casos, pesadas. Y, si no estamos en forma, se nos harán cuesta arriba.

Para levantarnos cada mañana haciendo caso al despertador y aguantar el día, es importante que estemos sanos, lo cual nos exige que nuestro organismo funcione en perfectas condiciones. Es el momento de retomar la alimentación saludable, con platos ligeros y frescos.

No importa cuántas obligaciones tengas ni lo atareada que estés, pues has de dormir y descansar bien. Organízate de manera que puedas dormir las horas necesarias. Alrededor de 8 horas.

Alimentación, descanso y nos falta el deporte. Hacer ejercicio es muy bueno no solo para quemar calorías, cosa que a todas nos gusta, sino para mantener nuestro cuerpo activo y nuestra mente despierta y con energía. Hacer ejercicio fortalece nuestros músculos y huesos, combate la obesidad y nos ayuda a mantener a raya el colesterol, la diabetes y la hipertensión. Sabemos que comenzar cuesta, pero también estamos seguros de los muchos beneficios que nos aporta a la salud. Por eso, merece la pena tener un mínimo de fuerza de voluntad. Poco a poco, practicar ejercicio será parte de nuestra rutina diaria y hasta lo disfrutaremos.

La piel y el pelo también necesitan su puesta a punto tras el verano. El sol y cloro los han dañado. Hidrátate bien, tanto bebiendo líquidos como haciéndote algún tratamiento de belleza.

En definitiva, afronta este mes de septiembre incorporando de nuevo a tu vida las buenas costumbres y así, poco a poco, recupera la actividad y la mejor forma física.