Trastornos de la Conducta Alimentaria

Compartir

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son enfermedades complejas que tienen un origen multifactorial (biológico, psicológico, familiar y sociocultural), sin embargo, en todas ellas predomina una característica común, y es que el enfermo adopta unas pautas de alimentación alteradas de las que se consideran saludables ante la preocupación por su imagen externa y una obsesión por el control de peso. Esa conducta se convierte en un trastorno que puede generar consecuencias negativas tanto a nivel de salud física como de salud mental.

A nivel poblacional, los jóvenes, y en especial las mujeres, son el sector más vulnerable y de mayor riesgo frente a estas patologías.

La anorexia nerviosa y la bulimia son los TCA más conocidos, pero también existen otros como el trastorno por atracón, la ortorexia (la obsesión por la comida sana), la vigorexia (la obsesión por el ejercicio físico) o el picoteo.

Según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia, hay una serie de factores genéticos, familiares y culturales que aumentan el riesgo de sufrir estas enfermedades, como es la de tener baja autoestima, tender hacia el perfeccionismo extremo, realizar dietas restrictivas o la práctica de determinadas modalidades deportivas.

Existen señales que nos alertan de que podemos estar ante un caso de TCA. Tanto para diagnosticarla como para su tratamiento en indispensable trabajar con un equipo multidisciplinar. El tratamiento de los TCA es largo y complejo, pero cabe destacar que la recuperación es posible y que alrededor del 70% de las personas afectadas lo superan. No hay un tratamiento único, sino que se debe adaptar a las características de cada paciente. El objetivo del tratamiento de los TCA exige que se lleve a cabo desde un equipo formado por diferentes especialistas donde se encuentran médicos, psicólogos, enfermeros, educadores, nutricionistas, etc. para poder proporcionar a la persona un tratamiento integral y personalizado que trate todas las causas y consecuencias de la enfermedad.

Los objetivos del tratamiento de los TCA son los siguientes:

  • Restaurar y/o normalizar el peso y el estado nutricional. Para ello es necesario conseguir una alimentación saludable y equilibrada, atendiendo a las características de cada persona.
  • Tratar las complicaciones físicas derivadas de una alimentación inapropiada.
  • Promover una educación nutricional saludable.
  • Modificar o mejorar el aspecto psicológico del paciente con TCA.
  • Favorecer el apoyo familiar y proporcionar asesoramiento y terapia a la familia cuando sea necesario.
  • Prevenir recaídas.

Ante cualquier duda, consulta el Protocolo TCA del Gobierno de Canarias.

 

 

 

Dejar respuesta